Un mano a mano con Niní

Uno de los grandes iconos y referentes del arte en la ciudad de Rio Grande es nuestra querida y reconocida por todos ‚ÄúNin√≠‚ÄĚ Bernardello. Gran trabajadora que Prensa Fueguina quer√≠a homenajear y no se pod√≠a perder el lujo de tenerla en primera plana.

¬ŅEn qu√© a√Īo llegaste ac√°?

"En el a√Īo 1981, ten√≠a 41 a√Īos. Ya hab√≠a terminado la escuela de arte. Ven√≠a con muchas frustraciones con respecto a la pintura, y estando ac√°, en esta soledad tan alejada de todo decid√≠ ponerme a pintar como si no supiera nada. Me acordaba de un amigo m√≠o que me dec√≠a ‚Äúten√©s que pintar un zapallo y hacerlo tal cual al zapallo, para despu√©s hacer lo que quieras‚ÄĚ. Me propuse esas cosas, de ponerme como un estudiante a dibujar, a pintar buscando el oficio, buscando una excelencia en el oficio; y yo sigo con la misma sensaci√≥n de frustraci√≥n, que no llego a ning√ļn lado, entonces he estado en la desilusi√≥n que me paralizo, no trabajo. Despu√©s puedo recomponerme y empiezo a trabajar pero siempre pendiendo en esa parte del fracaso".

Y como docente, cuando viniste, ¬Ņfue paralelamente a la pintura, reaprender la pintura?

"S√≠, porque yo empec√© a trabajar ac√°. Yo hab√≠a trabajado en C√≥rdoba, en pueblos del interior de C√≥rdoba: en Huerta Grande y en Capilla del Monte. Era maestra titular de grado y renunci√© para hacer la carrera de arte. Cuando vine ac√° no quise tomar la docencia de grado, sino la de arte pero la de arte de la escuela primaria. Cuando se abre el Polivalente en el 86‚Äô, yo no quiero entrar. Me buscaron, me pidieron pero yo no quise, me negu√©, en el sentido de que yo estaba en esa fase de aprendiz. Yo estaba aprendiendo y no pod√≠a compartir eso, me parec√≠a que no ten√≠a armas para pasar a los alumnos, y que era muy dif√≠cil lograr interiorizarse en la visi√≥n del alumno de su mundo interior. Y que yo me ten√≠a que ocupar de eso en m√≠. No lo pod√≠a compartir, o no ten√≠a energ√≠a, o no ten√≠a ganas, o no s√©. La cuesti√≥n es que no quise entrar al Polivalente. Entonces me qued√© con los ni√Īos de la escuela primaria, que ellos tiene un mundo particular pero algunos pueden seguir y otros no, pero vos no est√°s obligado a seguirles ese mundo art√≠stico. O yo era muy idealista, o no s√© qu√©. De todos modos, he tenido alumnos brillantes en la primaria. Yo los ten√≠a anotados como dibujantes extraordinarios, y algunos han seguido la carrera. Me acuerdo de una alumna que ahora est√° en Francia. Mar√≠a Jos√© D√≠az, que la mam√° era compa√Īera m√≠a de la escuela primaria, de la 14, y se enojaba porque yo le pon√≠a 10. Yo dec√≠a ‚Äúbueno pero vos no sab√©s nada de pintura, tu hija es pintora‚ÄĚ. Ten√≠a toda una carga pl√°stica muy fuerte, e hizo la carrera en el Polivalente. Despu√©s se deriv√≥ al teatro, pero siempre en el mundo del arte. S√≠, hay chicos que aparecen en la escuela primaria con esa llamita que hay que conservarla, avivarla".

¬ŅTe quedaste siempre en las escuelas primarias?

"S√≠, estuve en la escuela especial, que fue una sorpresa, en la Casita de Luz. Que es otro mundo. Pero, la verdad que ah√≠ me di cuenta que el oficio del docente cobra una dimensi√≥n extraordinaria ah√≠, y no en la escuela primaria com√ļn. Es como que ah√≠ el oficio se pierde y con el paso del tiempo se fue como relajando toda la cuesti√≥n disciplinaria, se empez√≥ a transformar en otra cosa la escuela, una cosa en la que ya no me sent√≠a c√≥moda por el asunto de la indisciplina. Los directivos tambi√©n con mucha flexibilidad, todo estaba permitido. En cambio, en la escuela especial, ah√≠ funcionaba el acto docente. Vos ten√≠as respuesta inmediata, cosa que se pierde en la escuela com√ļn. En la escuela especial, vos ves la respuesta. Vos ves lo que est√°s dando y la relaci√≥n con el alumno es de amor, entonces es perfecta la cuesti√≥n que se arma ah√≠. Es un ida y vuelta, r√°pido porque vos ten√©s que tener mucho amor en ese ni√Īo, y el ni√Īo responde enseguida. Creo que entr√© en el 90 en la escuela especial y estuve ah√≠ hasta que me jubil√©. Y entr√© sin el t√≠tulo correspondiente porque en ese momento no hab√≠a nadie con el t√≠tulo correspondiente, hab√≠a t√≠tulos supletorios".

¬ŅEl t√≠tulo correspondiente cu√°l ser√≠a?

"El t√≠tulo de maestra especial, que hacen una carrera para estar con esos chicos, porque hay d√©biles mentales, S√≠ndrome de Down, PC ‚Äďson paral√≠ticos mentales, que tienen muchas dificultades motrices y de habla-".

¬ŅY vos ah√≠ fuiste maestra de pl√°stica?

"Si, fui maestra de pl√°stica. Toda la escuela ten√≠a un clima muy lindo. Un trabajo en conjunto, no pod√≠a trabajar sola. Hab√≠a mucho con el otro, y con los ni√Īos. Y ah√≠ hice, con una compa√Īera divina, una chica muy joven que hac√≠a reciclado de papel, un libro m√≠o de Libros de Artista. Cuando hac√≠amos el taller de papel reciclado con los chicos, y hac√≠amos esas hojas, no s√© por qu√© me quedaron. Y yo me las guard√© a√Īos a esas hojas. Hasta que un d√≠a me dije ‚Äúbueno, ¬Ņqu√© voy a hacer con esto?‚ÄĚ Las hice encuadernar; y, por otro lado, ten√≠a un mont√≥n de sobres de az√ļcar que me llevaba de las confiter√≠as de recuerdo y se me juntaron las dos cosas. Y ¬Ņqu√© hago con esto? Y bueno, las junt√© (para armar su Libro de Artista).

¬†Y ah√≠ te quedaste en Casita de Luz hasta tu jubilaci√≥n, ¬Ņcu√°ndo fue?

En el 99‚Äô.A partir de ahi, segu√≠ con la pl√°stica, con las cosas m√≠as, con la literatura. Pero feliz, realmente no extra√Īo la docencia. Me parece que lo que no extra√Īo sobre todo es el sistema escolar. C√≥mo estaba armado. Estar con los chicos es otra cosa pero cuando todo depende de una estructura que funciona de tal manera y vos vas a contramano de la estructura, se hace complicado. No, no extra√Īo la docencia, y creo que tengo un problema con la docencia, o yo me problematizo de cualquier cosa. Siento como una falta el hecho de que yo no doy clases.

¬ŅTe acostumbraste a dar clases?

No, lo siento como una falta. Porque en realidad nunca di clases de arte. Muy poco, habrá sido a tres personas. Muy poco y no lo seguía. Por estas cosas que te dije antes de meterte en el mundo interior del otro, guiarlo bien para que pueda desarrollar ese mundo y mientras tanto vos tenés que desarrollar el tuyo.

A partir del 99‚Äô, ¬Ņempez√°s a escribir?

No, no empec√©. Sigo con mi rutina m√°s tranquila, no dependiendo de la salida, de los permisos para moverme. Ah√≠ yo empiezo a hacer un puente con Ushuaia, con los artistas de Ushuaia. Con una instituci√≥n que comenz√≥ ah√≠, que fue el Museo Mar√≠timo de Arte, que lo ten√≠an dos artistas visuales. Ellos comenzaron con el Museo Mar√≠timo y yo empiezo ah√≠ con tranquilidad porque no ten√≠a que pedir permiso a ninguna instituci√≥n. Empiezo como a entablar una relaci√≥n con la gente de Ushuaia y expongo all√°. Se empieza a armar toda una cuesti√≥n buen√≠sima. Ellos vienen, yo empiezo a hacer muestras ac√° en el Museo de la ciudad (Choquintel) en el 2002, 2003, 2004, 2005. Le dejaba muestras armadas para el verano, todo el a√Īo ten√≠a muestras. Hice un trabajo bueno, lindo ah√≠. Pero es como que se perdi√≥. Incluso, yo me enter√©, que no hay registro del trabajo m√≠o. Yo lo tengo al registro, yo me lo hice para m√≠. Pero la Municipalidad no lo tiene, y era de la Municipalidad porque la puerta me la abri√≥ la Municipalidad. El sello de los cat√°logos iba con la Municipalidad pero no lo quisieron registrar. Y un d√≠a se lo ofrec√≠ a este muchacho que me financi√≥ Agua Florida -que fue director de Cultura-, Zulbeta. Yo le ofrec√≠ como libro, que lo hicieran para tenerlo ellos, la Municipalidad. Qued√≥ ah√≠, por una cosa u otra no se lo llev√© nunca, pero hice bastantes muestras.

Despu√©s de esas muestras en el Choquintel, ¬Ņqu√© otras exposiciones presentaste?

En el MAF (de Ushuaia, el Mes del Arte Fueguino) y en el Museo Fueguino de Artes. El Museo Fueguino se inaugur√≥ en el 2010, y creo que conjuntamente empieza el MAF, en el 2011. Ese lo¬† genera, lo organiza, Gustavo Groh. Se lo presenta a Gobierno; entonces entra Gobierno, Municipalidad, el Museo Mar√≠timo y todos apoyan esa movida que era muy grande en todo sentido, sobre todo econ√≥micamente. Si no ten√©s apoyo econ√≥mico, no lo pod√©s hacer. Invitaban mucha gente de Buenos Aires y hab√≠a que pagarles el traslado y el trabajo. A nosotros no nos pagaban nada, como siempre. Pero la gente que ven√≠a de Buenos Aires, el periodismo, los curadores, todos ellos eran pagos por Municipalidad y Gobierno. En eso, yo le reconozco, c√≥mo √ļnica, en la parte cultural a Fabiana R√≠os. Ella le dio un empuje, logr√≥ darle un car√°cter de seriedad, como de mayor√≠a de edad, al arte de la ciudad. A la ponencia de instituciones, abri√≥ el Museo Fueguino ac√° y no en Ushuaia. Haber colaborado con este proyecto de Gustavo Groh, del MAF. Fue todo un movimiento, para los artistas era exigirnos por presentar proyectos ante, no era un jurado, pero era un curador, gente de afuera. Era toda una cuesti√≥n que te movilizaba.

Un conjunto de gente capaz.

¬† Y, s√≠. Te dec√≠an, entrabas o no entrabas. Y eso estuvo muy bueno, realmente yo extra√Īo todo eso. Ahora se da una conjunci√≥n de cuestiones donde la cultura del arte ha quedado en un rinc√≥n. Porque con esta historia que te dicen que ‚Äúno hay plata, no hay plata, no hay plata‚ÄĚ, no se puede mover nada. Tampoco es que ten√©s que usar unos dineros locos como escuchamos por ah√≠. Esos dineros locos no van nunca para cultura. Pero lo que necesitamos no est√°. Todo eso se hace a pulm√≥n y sigue as√≠.

Adem√°s de exposiciones personales, tambi√©n participaste en Libros de Artistas. ¬ŅEn cu√°ntos?

Yo creo que participé en todos, unos 5. Fuera de la provincia, no. Ahora, con Walter Sierra vamos a tratar de movilizar un poco lo de Libros de Artistas, que tiene una fecha, en el mes de septiembre, y como hasta ahora no hay convocatoria vamos a ver si tomamos las riendas y nos hacemos cargo. No hacerlo internacional, ni siquiera nacional pero al menos hacerlo provincial porque la gente trabaja en su casa, la gente hace y necesita un lugar para exponer, para compartir su trabajo con el otro.

La cuestión literaria, en el trabajo de campo se nota mucho lo fueguino, tal vez te volviste fueguina…

¬ŅEn qu√©? ¬ŅEn qu√© lo not√°s?

En la poesía. Que siempre está Tierra del Fuego, tal vez lo noto yo como lectora…

Me interesa eso, a ver.

A partir de llegar ac√° y de escribir ac√°, ¬Ņhay diferencias cuando estabas en C√≥rdoba que cuando estabas ac√°?

Y si, cuando yo llegu√© ac√°, llegaba con C√≥rdoba en la cabeza. Sobre todo el paisaje. El paisaje era aquel y la estaci√≥n de mi vida, digamos, era el verano. Y esto es todo lo contrario. Yo creo que esto te lo cont√© en un momento: pasaron muchos a√Īos y yo escrib√≠a aquel paisaje y con el tiempo se fueron como mezclando. Yo tengo un poema muy significativo para m√≠. Hago un viaje a Cosqu√≠n de d√≠a. Siempre viajaba de noche pero ese d√≠a me toc√≥ a la ma√Īana, de Buenos Aires a Cosqu√≠n. Entonces, yo ve√≠a el paisaje, era diciembre y estaban todos los arbolitos crecidos con su verde. Y yo ven√≠a de ac√°, ese verde no lo ves. Pero ese verde, ese verde reci√©n crecido‚Ķ fue tal el impacto que me puse a llorar. Fue impresionante. Porque yo hab√≠a rechazado mucho esas cosas, aunque las escrib√≠a y me volv√≠a ah√≠. Pero estando ah√≠ como que las rechazaba. Despu√©s vuelvo a R√≠o Grande y al tiempo escribo un poema, se llama ‚ÄúPasaje R√≠o Grande-Cosqu√≠n‚ÄĚ y yo hablo de ese impacto de los √°rboles, del verde. Ese est√° en ‚ÄúPuente A√©reo‚ÄĚ. Fue en ese viaje que yo me reconcilio con ese paisaje aunque yo lo ten√≠a internalizado absolutamente. Estaba en contradicci√≥n amorosa con el paisaje. Ah√≠ yo me reconcilio con el paisaje de Cosqu√≠n, de la provincia, de C√≥rdoba, de todo lo que es verde, monta√Īa, el cerro. En el 2009, Federico Rodr√≠guez, en los veranos, hac√≠a un ciclo de poes√≠a. ‚ÄúLos Monstruos de la Poes√≠a‚ÄĚ se llamaba; y yo ah√≠, leyendo esa noche, me doy cuenta que yo, hace un tiempo, escrib√≠a a orillas del mar Atl√°ntico. Ah√≠ cambi√≥ el paisaje. El otro era mental, yo lo ten√≠a en mi mente pero, en la realidad, yo no hab√≠a tomado consciencia de esa realidad. En realidad, yo escribo a orillas del mar, no del r√≠o. Pero el mar y el r√≠o est√°n adentro m√≠o, sin vuelta. Porque lo del r√≠o es algo muy entra√Īable, muy m√≠o, est√° en m√≠. No lo puedo sacar de m√≠.

¬ŅY al mar lo buscaste o el mar te encontr√≥?

Creo que me encontr√≥. Es una cosa loca porque yo, en Cosqu√≠n, viv√≠a en una calle que iba en bajada por el r√≠o y en la otra cuadra de mi casa hab√≠a una casa que ten√≠a unas enormes palmeras. Entonces la copa, no s√© si se llama copa a la parte de las hojas de las palmeras, pasaban a la vereda y yo lo ve√≠a desde mi casa. Y al fondo estaban las monta√Īas. Esos d√≠as claros de la ma√Īana, donde todo se volv√≠a transparente, yo sent√≠a que viv√≠a en una isla y me volv√≠a feliz porque estaba en una isla. Y un deseo muy secreto m√≠o era vivir en una isla. Y se cumpli√≥, nada m√°s que no es c√°lida, es fr√≠a. S√≠, hab√≠a un deseo de mar. De todos modos, no es algo familiar con el que yo me cri√© y me familiaric√©. Yo le tengo mucho respeto al mar, y en los lugares de mar y de calor, mucho no entro. Ah√≠ no m√°s. Es como que no lo entendiera, no entiendo el oleaje. Hay gente que se larga y dice ‚Äúvos dejate llevar porque el mar te trae‚ÄĚ. No s√©, es un enigma. El mar est√° ah√≠. Mucho respeto al mar pero al mismo tiempo mucha atracci√≥n. El mar es algo que te atrae, como la corriente que lleva y trae cosas. Y cuando vos dec√≠s ‚Äúestoy a orillas del mar Atl√°ntico‚ÄĚ es una cosa que‚Ķ Sobre todo ac√° en el sur, es historia de los barcos, sobre todo en Ushuaia, que pasaban por ac√°, esos viajes chiflados.

Luego de que contabas que Fede los invitaba a vos, a Mochi, a Ale Pinto, los monstruos de la poes√≠a, seguiste publicando. ¬ŅQu√© nuevas obras salen luego del 2009?

¬†Sali√≥ ‚ÄúNatal‚ÄĚ y ‚ÄúAgua Florida‚ÄĚ. El a√Īo pasado sali√≥ un libro extra√Īo que se llama ‚ÄúOleaje‚ÄĚ. Un d√≠a se me ocurre buscar en cuadernos, empec√© a revisar mis cuadernos, entonces empec√© a sacar, por eso es un oleaje. Lo que te va dejando el mar. ¬ŅQu√© me deja los m√°rgenes de las hojas? ¬ŅQu√© tengo escrito por ah√≠? Entonces empec√© a juntar eso y arm√© un libro. Pero ese libro necesitaba una muy buena diagramaci√≥n porque eran frases cortas o frases un poco m√°s grandes pero ten√≠an que tener una separaci√≥n porque si no, no se iba a entender. En el 2015, yo se lo mando a un amigo de Buenos Aires, que hace rato quiere sacar las obras completas m√≠as y andaba dando vuelta. Le digo ‚Äúbueno, si vos quer√©s‚ÄĚ y me digitaliz√≥ toda la obra, desde ‚ÄúEspejos de Papel‚ÄĚ. Como √©l andaba buscando un subsidio, y el a√Īo pasado estuvimos con eso, nos frustramos, no encontramos quien ponga la plata, yo le mand√© ‚ÄúOleaje‚ÄĚ. Lo lee el amigo de √©l, dise√Īador gr√°fico, uno de los mejores del pa√≠s. √Čl fue dise√Īador gr√°fico, durante ocho a√Īos, del MALBA. Yo lo traje ac√° con un curso de dise√Īo gr√°fico a √©l, Fabi√°n. Y Fabi√°n me escribe, me dice que le hab√≠a encantado ‚ÄúOleaje‚ÄĚ y que me lo quiere editar. Y lo edit√≥.

¬ŅY ac√° no est√°?

¬†No porque hizo una tirada corta. Est√° impreso en un sistema m√°s barato y no hizo una tirada grande como para distribuir. De todos modos, lo present√≥ en OSDE de Buenos Aires porque lo edit√≥ junto a dos libritos chiquitos y lo present√≥ en Rosario y no s√© qu√© lugar. As√≠ que eso fue una sorpresa total y sali√≥ el librito ese. Pero antes de ese, hay uno que est√° in√©dito que se llama ‚ÄúAtardeceres Marinos‚ÄĚ, justamente por esto de haberme dado cuenta de que estoy a la orilla del mar escribiendo. Ese libro lo tengo digitalizado pero no est√° impreso.

¬ŅEran poemas o cuentos?

No, cuentos no escrib√≠. Y despu√©s aparece esta invitaci√≥n de Federico (para publicar ‚ÄúAntolog√≠a √ćntima‚ÄĚ), que me dijo que lo ilustrara, yo le dije que no. Entonces no se c√≥mo fue si Maxi (L√≥pez) pidi√≥ ilustrar o no. En realidad, a m√≠ me interesaba m√°s una visi√≥n de los poemas totales, no tomar un poema y decir ‚Äúvoy a ilustrar este‚ÄĚ. Si no, algo que le despertara a √©l en la totalidad de la lectura de mis poemas.

¬ŅFue en conjunto la creaci√≥n?

Fue una invitaci√≥n de Federico para hacer una antolog√≠a. Ellos (Federico Rodr√≠guez y Omar Hirsig) quer√≠an abrir su editorial a otro g√©nero y pensaron en m√≠. Y ah√≠ fue cuando me dijo ‚Äúpor qu√© no lo ilustr√°s?‚ÄĚ y yo ‚Äúno, no‚ÄĚ. Despu√©s rebobin√© y dije ‚Äúeste tiene raz√≥n, le voy a decir que si pero yo no lo voy a ilustrar‚ÄĚ. Y ah√≠ no s√© c√≥mo fue que entr√≥ Maxi. Nos juntamos con Maxi, √©l trajo una tanda que era abstracta y yo le dije que no, que buscara por otro lado y lo conversamos a eso. Me trajo otra tanda que es la que m√°s o menos qued√≥ en el libro. No desech√© demasiado pero hubo una selecci√≥n. Y Federico, de alg√ļn modo, fue el coordinador de eso porque nos junt√°bamos y me dec√≠a ‚Äú¬Ņpor qu√© no pon√©s m√°s? ¬ŅPor qu√© o pon√©s m√°s? A m√≠ me gusta este‚ÄĚ. A m√≠ me daba pie y me entusiasmaba. Y yo me siento mal porque yo tuve que viajar inesperadamente a Buenos Aires y √©l me mand√≥ todo el libro para que yo lo revisara y yo estaba con un problema grande y no revis√© nada. Eso era en octubre del 2015 y ya ten√≠amos el presupuesto, y ya entraba a imprenta. Y yo no lo hice, se perdi√≥ el presupuesto. Entonces tardamos un a√Īo; ya hab√≠a plata, porque los chicos ya hab√≠an juntado, creo o no s√© si despu√©s de octubre juntaron la plata. Cuando llega en diciembre el libro, Federico me dice que vamos a ponerlo en Rayuela porque hab√≠an puesto plata. Yo me puse mal porque el presupuesto que era de tantos pesos, se fue a la estrat√≥sfera. Pero los chicos son unos trabajadores incre√≠bles. Federico siempre me dijo ‚Äúno te preocupes, no te preocupes‚ÄĚ, yo me preocupaba pero √©l, que era el que estaba metido en esto, nunca me dijo nada. Yo estoy muy agradecida con estos chicos, para m√≠ son los gestores culturales que hace rato no aparec√≠an en la ciudad. Yo me acuerdo que en otros a√Īos, en la d√©cada del 80‚Äô, la gente se juntaba porque quer√≠a hacer algo y nos junt√°bamos para juntarnos la pr√≥xima. No hac√≠amos nada, no se pod√≠a nada, no se lograba nada. Estos chicos se juntan para armar proyectos y concertarlos ya o ma√Īana. Trajeron el proyecto de Caleuche y ya va por la 5ta revista y ahora est√°n viendo la idea de dejar la revista. Y yo les dije que no, que no lo dejen. Lo que pueden hacer, porque les cuesta mucho realizarla, es extenderle el plazo entre una y la otra pero no dejar a la gente sin la revista. Porque ya se acostumbr√≥ la gente, su p√ļblico. Est√°n con otras ideas, Federico quieren hacer un libro sobre dioses y mitos, y me pidi√≥ un cuento y le escrib√≠ un cuento para ese libro. Eso es un proyecto del a√Īo pasado, en noviembre, y a m√≠ me despert√≥ las ganas porque me gusta mucho la cuesti√≥n mitol√≥gica.

¬ŅAhora hay alg√ļn proyecto nuevo que se est√© gestando?

Ahora, no. Ahora lo que tenemos a la vista es la presentaci√≥n del libro, de la ‚ÄúAntolog√≠a √ćntima‚ÄĚ en la Universidad, aqu√≠ el 11 y el 13 en Ushuaia. Pero despu√©s ya este a√Īo, proyectos personales m√≠os, no tengo nada. Estoy desinflada.


 

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