Teresa Medina, una verdadera trabajadora de campo

En el marco de reivindicar la labor de personas destacadas en la ciudad de Rio Grande “Pepa” Medina sin duda alguna no podía ser la excepción, mujer de campo, trabajadora, con principios y valores que enarbolan la cultura del trabajo.

Teresa: Yo tengo una huerta, es una chacra de una hectárea, en un sector crío animales, tengo gallinas, tengo cerdos, tengo conejos, patos, gansos… de todo un poco.

PF: ¿Cuanto hace que se dedica a la huerta?

Teresa: Y, hace muchos años porque yo nací en el campo, así que toda mi vida fue del campo. Estuve en la ciudad, después volví a elegir el monte así que, no salgo de ahí… si me sacan me matan. Aparte me gusta, hago lo que me gusta porque se gana bien en la chacra, todo se vende, verdura que se planta, verdura que se vende.

PF: ¿Dónde nació?

Teresa: En Misiones, pero me crié en Paraguay un tiempo… ahí aprendí todo lo que es granja. Nos levantábamos a las cuatro de la mañana y nos íbamos a la granja con mis viejos a carpir, a machetear, a sembrar… allá se vive de eso, no hay otra cosa. Ponele que carneaban un ternero para cincuenta familias… cien familias, una vez cada seis meses. Conseguíamos un kilo de carne cada familia, así que… (Se ríe) Hoy si me dicen “hay carne en la heladera”, mientras yo tenga porotos, está todo bien.

PF: ¿Usted carnea?

Pepa: Si, también carneo. Demasiado bien. Mejor que bromatología, carneo mejor por que las veces que me han entregado, me han entregado en malas condiciones, tengo que volver a afeitarlo para mi gusto, así que carneo sola, pongo un tanque con agua caliente, cinco minutos, diez por ahí si es más grandecito…

PF: ¿Cuanto hace que tiene la huerta en la Margen Sur?

Teresa: Y acá hace doce años que tengo la huerta, hace bastante ya, doce años hay que estar… Pero antes yo tenía una huerta en mi casa, en el centro, hacía hidroponia y con eso me arreglaba haciendo mis tachitos de hidroponía y me salían bien, así que de ahí plantaba a tierra, linda lechuga sacaba.

PF: ¿Alguno de sus hijos se dedica a la huerta?

Teresa: No, yo sola nomas. Los chicos no quieren saber nada, no son chacareros. Esta semana les dije: “le doy un lechoncito de cada parto”, tengo veinte madres ahora, son veinte lechones cada seis meses. Así que por ahí se prenden un par de días… pero después dicen no, muy cansador, hay que esperar seis meses, hay que esperar tres meses… (Risas) Yo tengo lechones todo el año porque no facturo que nazcan todos para la misma fecha. Ahora para el día del trabajador no me quedó porque tuve que vender la chancha y, me quedé sin los cachorros que eran para el día del trabajador. Así que tuve que andar correteando por todos lados, allá tienen quince, allá tienen ocho, allá tienen diez… no gano nada, pero quedo bien con mis clientes, vengo, carneo y los entrego.

PF: ¿Siempre carnea usted?

Teresa: Hay días que carneo yo y hay días que no puedo porque me duele la columna, hasta tres bien, después, ya venga otro a carnear en mi lugar.

PF: ¿Lleva muchos años trabajando en la huerta?

Teresa: Toda mi vida prácticamente, me gusta mucho el trabajo, yo me levanto temprano, a las cinco de la mañana ya estoy despierta y no uso el celular... por ahí espero que mis hijos se despierten para levantarme a ver quien se levanta primero. Ellos escuchan el despertador y yo hace rato que estoy levantada, con el canto del gallo ya me desperté.

PF: ¿Quién va a heredar su cultura chacarera?

Teresa: Mi hija Lola, ella tiene 12 años, le encantan los animales. Está con las manos en la tierra todo el tiempo al  lado mío. Para su cumpleaños me pidió una yegua y la compramos. Ella va a heredar todo, la chacra el día de mañana, quiero que quede a nombre de ella.


 

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