“El drag inició rompiendo hegemonías”

Kino Dav es Stepa Kaustika. Luego de pasar una noche hablando sobre astrología, las brujas, de amores pasados, arte, cultura, la historia del drag y la comunidad “marica” –como le gusta decirle-, casi nos olvidamos por completo que esto era una entrevista para promocionar lo que será la cuarta edición de la fiesta “Divine La Queer”, en Doop Café Concert, ubicado en Perú y San Martín de la ciudad de Río Grande.

Antes de comenzar, Kino propuso un texto que simplifique un poco la historia del drag y la suya: “El arte siempre tuvo un protagonismo especial en la cultura occidental. Antiguamente, en la época de Shakespeare, no se permitía que las mujeres se expresen públicamente, esto incluía las obras de teatro, una actividad que estaba popularizándose en aquellos tiempos, entonces los roles de princesa, bailarinas, madre, hermana, etcétera, eran protagonizadas por varones. Si nos ajustamos al significado de la palabra drag -dress as a girl-, en español ‘vestirse como chica’, entonces en esa época ya se estaba haciendo. Hoy en día las cosas cambiaron, no digo que exageradamente, porque siempre existen censuras o maneras de bloquear la expresión femenina en una sociedad machista, sociedad en la que vivimos, aun así las mujeres intervienen y dirigen obras teatrales. El drag comenzó en la modernidad, resaltando situaciones cotidianas de las mujeres, agregándole un poco de comedia. Las transformistas y comediantes tradicionales siguen haciéndolo, pero lo cierto es que a partir del drag podes hacer infinidades de cosas. MI referente máxima es Divine, ella fue la primer drag que vi, un amigo me invitó a ver su película ‘Pink Flamingos’, cuando recién arrancaba mi carrera […]. Avanzando con mis estudios, atravesé diferentes ambientes, de interpretar un papel en una obra de modern jazz hasta bailar en el carnaval de Gualeguaychú. Ahí fue donde conocí a personajes que estaban de moda en la noche porteña en ese momento, año 2011-2012. Tuve la suerte -y lo digo porque falleció hace unos años- de conocer en persona a Maveric, una súper drag de Reho, un boliche de Palermo, que en esa temporada trabajando en Mari Mari, comparsa que competía con la que yo formaba parte del frente de bailarines de Walter Soarez, si bien no interactuamos disfrutaba verla y entre todxs lxs cuerpxs, que tranquilamente podían ser tapa de revista gente, ella fue lo que más me llamo la atención y agrado. Esa experiencia termino de definir mi deseo por el drag […]. Tengo un listado enorme de referentes. Las principales son Divine, Hija de Perra y Leigh Bowery , aun así artistas más populares como Marilyn Manson, Dita Von Teese, Marilyn Monroe, entre muchxs otrxs son mi alimento y llevo mucho de estxs en cada perfo. Creo que drag es una perfo en sí misma. Ya desde comenzar a maquillarse hasta sacarse las medias después del show. Para que sirva tiene que impactar y generar alguna emoción. […]”

¿Quién sos?

Te puedo empezar a decir por qué no soy: no soy machista, no soy una persona que haya tenido un ego fuerte siempre toda su vida, tuve que construir mi ego, tuve que construir mi orgullo, tuve que sacarme culpas de encima, tuve que dejar de agradar, tuve que dejar de desear a través de las personas, tuve que dejar de pensar a través de otras personas, me costó un montón eso. Hoy en día lo que soy, son gracias a las experiencias que tuve, soy gracias a las cosas que me pasaron en cuanto a desgracias, en cuanto a felicidades, en cuanto a vínculos. Soy los vínculos que hoy en día me rodean. Soy los vínculos que pude desapegar de mi vida. Soy lo que siempre quise ser pero aun así superé lo que podría llegar haber sido. Soy humano. Odio ser humano, no me atrae lo humano como algo social. No me atrae la sociedad, me perturbó siempre la sociedad. Eso me llevó a ser lo que soy. No soy un género, y creo que un poco hasta ahí llega.

¿Y el drag cómo llegó?

El drag llegó a través de la experiencia. Todo llegó a través de la experiencia. Empezó mi deseo por el drag, como yo te dije, desde que vi la primera película que me llamó mucho la atención, “Pink Flamingos”. Divine me impactó, cuando vi la película tuve muchas emociones encontradas. La primera fue impacto, la segunda fue comedia, la tercera fue desagrado. Todo eso me hizo pensar, todo eso me hizo cuestionar lo que yo realmente venía pensando como algo artístico. Me hizo cuestionar el arte para mí, yo creo que el arte es político, no es otra cosa. Yo creo que todo es político y el arte si no es político, es simplemente un constructo social. No creo en el arte abstracto sin un concepto concreto -“Capricornio” comenta y ríe-, sí entiendo que lo primero que me atrajo del drag fue justamente el quiebre y la revolución pero después entendí que había algo hegemónico que a mí me movía mucho y que en realidad eso hegemónico que me movía mucho, no dependía de algo actual, sino que en ese momento se leía como algo hegemónico pero terminó siendo revolucionario: Betty Page, por ejemplo, Marilyn Monroe, eran mujeres súper empoderadas; Joan Crawford, que era una actriz que era villana siempre, amo las villanas, mi drag es villana. “Stepa” es por la estepa patagónica, que es lo que me define aunque digo “‘Stepa’ no es por lo chata, aunque mi cuerpo es bastante chato”, aún así digo “al diablo con los estereotipos hegemónicos corporales”, no me interesa eso. Yo soy plano porque es así mi cuerpo, no es que yo quiero pertenecer a un estereotipo sino que todo lo contrario, “Káustika” es justamente por eso. Cáustico es algo que va en contra de lo lindo, de lo bien pensante. Cáustico es una manera de poder hacer de lo cómico algo disgustante y yo creo que el arte y el drag tiene que ser disgustante, no tiene que gustar. Y si gusta, es porque realmente lo entendés y porque no te estás identificando con lo hegemónico porque el drag empieza desde la ruptura de lo hegemónico. No empieza desde lo lindo. Para mí, el drag empezó desde una cultura que siempre se tomó como una subcultura. Yo no creo en las subculturas, el término subjetivo me parece que afirma a decir que aunque sí existe algo que estaba concretamente puesto en la sociedad, lo subjetivo termina diciendo que hay cosas que son “ciertas”. Por ejemplo, “subculturas”. ¿Cómo puedo decir yo que es una subcultura? Si yo digo que hay una subcultura, entonces estoy diciendo que mi cultura es “la” cultura y el resto son sub. Entonces para mí no existen las subculturas, existen las culturas. No creo que el drag venga de una subcultura sino de una cultura que siempre estuvo marginada, que se la tomó como una minoría conceptual. Me encanta hablar de minorías conceptuales porque las minorías en realidad no son minorías, son conceptuales porque vienen de algo que es un concepto de “esto es lo que está bien y esto es lo que no está bien”. Si hablamos de minorías, hay una frase que amo que utilizan mucho las anarquistas feministas que es “las feas somos más”. Claramente en las feas somos más, decime cuánta gente rubia, alta, ojos claros y con un cuerpo súper escultural, hablando en términos del David griego, están en el mundo. Cuántas perdonas así te cruzás por la calle, no pasa. ¿Cuánta gente en verdad es humana? Lo humano es diverso, la diversidad viene de ahí, desde ahí nace. Desde una cultura que pretendía una perfección aria, una perfección que no existe, que simplemente es un mentira. ¿Por qué se pretendía y se inventaba eso? Porque beneficiaba a un cierto sector, a la burguesía, a los menos que están en el poder. Es un tema de poder de poder el decir que las cosas son subjetivas, que están en un lugar de minoría, que nos menos. Lo cierto que es sí, todo es funcional porque si vos una “mierda”, eso es lo que para el capitalismo, no hay que ser. Yo soy lo que “está mal”, me gusta decirlo porque no me considero una persona positivista: porque sí me cabe el lograr, si me cabe el empoderamiento, el decir “quiero lograr tal cosa” pero no lo veo desde el lado positivista del engaño capitalista de la felicidad: si vos sos feliz en tu trabajo estable, si ganás tanto y tanto, sos acorde a tu sexo biológico, sos acorde a determinado canon. Vos lográs tus objetivos de acuerdo a tus convicciones, las convicciones son lo más importante. Y el drag es convicción, tiene que empapar de convicción a la cultura, entonces para mí el drag empezó desde ese lado. Tuve una época en la que cuestioné mi género. No me identifico como varón, me identifico mucho con la femineidad. De hecho, me desagradan los hombres, no tengo amistades hombres, generalmente no me vinculo con varones y eso no lo entendía, no entendía por qué era. Me di cuenta que es porque le tengo mucho rechazo al machismo. Vengo de una familia matriarcal, en mi familia no existen imágenes masculinas, son todas mujeres las que lideran mi familia. Nunca sentí que necesitara una imagen masculina, lo cierto es que la imagen de la femineidad siempre estuvo en mí. No sabía de qué manera explotarla, al nivel que realmente pensé en transicionar, lo pensé mucho, tuve un mambo con eso. Estuve mucho tiempo pensando, tratando de encontrar en mi cabeza qué es lo que realmente quería. El drag logró eso. Logró poder despertar toda la femineidad que yo tengo encima, poder ponerla en un personaje. No estoy del todo conforme con ser una persona con una imagen femenina, no me identifico con una femineidad, no me identifico como mujer, tampoco me identifico como hombre. Lo binario es algo que a mí no me identifica, por eso yo hablo de la cultura “marica” y ahí es donde encontré al drag, que me definía a mí: no me definía ni como hombre ni como mujer, me definía con lo que yo quiero ser cuando yo quiero ser. Tuve mucho tiempo guardado ese deseo de la drag, de querer hacerlo al personaje porque traté de primero ir ‘tantenado’ el ambiente, ‘tanteando’ a ver hasta dónde quería hacerlo. En el medio, muchas complicaciones económicas, vivir solo, estar en Capital Federal, no tener un mango y para ser drag… está bien lo podés hacer sin plata porque podés reciclar lo que sea. También estaba envuelto en una situación emocional que no me permitía hacerlo, yo no me permitía hacerlo porque priorizaba otras cosas, priorizaba un equilibrio sentimental. Lo cierto es que me pude desapegar de eso y la manera que pude hacerlo fue irme y apegarme con la persona que más conexión tengo en la vida, que siempre tuve desde chico, que es mi amiga Mari –que es la hija del dueño de Doop-, y ella me dijo ‘nosotros tenemos que hacer esto, es el momento’, me vine y resulta que todo se empezó a dar solo. Y ahí nació Stepa. De hecho, antes me quería llamar Antrax pero no por una enfermedad. Antrax era como un veneno que se ponían en las cartas a los reyes, entonces los reyes abrían las cartas, ese veneno se esparcía por la habitación y morían todos los reyes. Era como un acto terrorista. Me encantaba el nombre Antrax como un personaje que podía llegar a ser un veneno para la burguesía. Después lo busqué de una forma explícita y más apropiada a lo que yo realmente quería hacer en este lugar, en Río Grande. Por eso el nombre Stepa porque si creo que Tierra del Fuego, Río Grande es mi hogar. Yo nací acá y siempre que me fui extrañé mucho este lugar, extrañé mucho las montañas, el aire, el viento aunque yo huí de acá pero no huí de Tierra del Fuego sino que huí de la sociedad que yo veía que me estaba atormentando de tal manera que no me iba a dejar crecer. Logré crecer y encontrar mi segundo lugar, que es Buenos Aires, mi segundo hogar. Ahora volví pero volví con el plan de, a partir de esta revolución, plantar una semillita y con esa semilla poder crear un arbusto, sea calafate, sea lo que sea. No me creo un revolucionario ni me creo una persona que dice “yo soy el que va a…”. No, todo lo contrario. Creo que tengo la oportunidad, creo que tengo el espacio para hacerlo y lo hago. Yo creo que cualquier persona que tenga esa oportunidad, tendría que hacerlo en vida. Vos te morís y no te llevás nada. Lo que hacés, lo hacés en vida.

¿Quiénes pueden hacer drag? ¿Hay alguien que esté “avalado” 100% para hacer drag?

No, todo el mundo lo puede hacer. Todo el mundo. O sea, todo el mundo puede hacer drag y todo le mundo tiene que hacerse cargo de lo que hace. Hay drags que están exclusivamente enfocadas en ganar un concurso de belleza y ser las reinas de las drags. Es una manera de hacer drag, sí. No me parece que sea la manera más llevada de hacer drag pero no creo en esos bloqueos, en esas censuras que se hacen dentro del drag. “Vos sos menos drag que yo porque usás barba; vos sos menos drag que yo porque sos bio-mujer”. No, no hay sistemas y menos en el drag. El drag es una cultura: existe las comic drag, que son las de comedia; existen las drag performáticas, por ejemplo las que hacen perfo; existen las drag que les gustan lo deforme, que les gustan chocar desde lo visual; existen las drag que simplemente hablan y hacen monólogos, que pueden ser comedias, pueden no serlo. Hay mucho tipo de drag, no existe un solo tipo de drag. Todas las personas somos diferente, entonces yo creo que hay un drag para cada persona.

¿Es una forma de ser?

Es una forma de ser. Yo creo que la drag encierra muchas personalidades y cada una encuentra cómo llevar su drag. No hay algo que te bloquee ser drag. La cultura marica es una sola. A vos te interesa esa cultura marica, vos la podés adaptar a tu convicción, que lo que si tiene que haber de fondo es convicción. Es una convicción que pueda llegar a romper con algo. El drag inició rompiendo hegemonías. No inició gustando, inició disgustando. Y yo creo que a partir de disgustar, empezó a gustar. Desde un lado revolucionario. Se podría decir, y yo lo digo, que David Bowie fue una de las primeras drag que conocí después de entender el drag. Boy George era drag, cantaba y era una imagen súper pública. Ese es el tema del drag: que esté ahí. Yo siempre dije de bombardear desde lo artístico. ¿Por qué bombardear? Porque el arte siempre se tomó como parte de la cultura occidental, el arte siempre fue algo de la cultura occidental y siempre fue parte de la sociedad. Me remonto a Shakespeare. Cuando las mujeres no se podían expresar públicamente porque claramente la sociedad machista se vivía, y que se sigue viviendo, no permitía que se expresen, los varones tenían que interpretar papeles de mujeres: princesas, la hija de, la duquesa. Tenía que ser un chabón porque no podía haber una mujer haciendo eso. De hecho las mujeres que participaban de esas obras, no podían debelar que ellas eran las actrices. También puede leerse como una manera de hacer drag, puede leerse de esa manera pero no creo que hoy en día sea así. Yo creo que hoy en día el drag está para transmitir convicciones, para transmitir lucha, para generar, para mantener un poco la cultura marica y es una manera muy linda de expresarte.

De ser libre, ¿no?

Sí… Es que en realidad “ser libre” es otro engaño capitalista. Yo puedo decir “soy libre” pero aún así vivo trabajando, tengo dependencia de plata. La libertad es un engaño capitalista. Los engaños son muchos, el tema es llevar mi expresión hasta el punto de desconformar. A mí no me gusta es bien pensar porque viene de algo religioso, desde la moral, viene desde catolicismo el bien pensar porque existe un bien pensar para el concepto de la sociedad, para el concepto de bien. Ya que un varón que tenga que si o si estar atado a una conducta seria, de poder, de “no a lo femenino”, extremadamente misógina. Creo que la cultura gay se apropió mucho del machismo, en cuanto a lo misógino, en cuanto a lo bien pensante, en cuanto a lo religioso, el querer tener hijos blancos y bautizarlos en un iglesia católica, el gay se apropió mucho de eso. Yo diferencio mucho el gay del marica, yo creo que el gay blanco puede ser tan conservador como una señora que nació y se crió en la década del 50, súper católica. Por eso, el bien pensar me hace ruido. Ahí no está el drag. El drag está en lo diverso, puede ser diversidad sexual, cultural, de todo tipo. La diversidad es lo que nos hace personas, el decir “somos personas diversas, podemos hacer cosas diferentes, somos personas que nos podemos desplazar de una manera diferente a la que nos enseñaron sobre cómo tenemos que ser”.

Hablando de la diversidad, ¿la danza en vos?

A mí me encanta la danza clásica, me encanta, me gusta bailarla. Me parece una buena herramienta. Me gusta mucho la técnica y me dio mucho desde lo técnico porque me dio herramientas para poder expresarme. Es necesario saber algo técnico para poder deconstruirlo, para poder desarmarlo. ¿Cómo voy a desarmar algo si no sé qué estoy desarmando? ¿Cómo sé que estoy desarmando algo si no conozco lo que está armado? El mundo de la danza se mueve entre la competencia de quién puede más y quién puede menos. La competencia dentro de la danza me parece absurda. Me encanta la competencia pero la competencia con uno mismo. Desde el Centro de Danza lo que buscamos transmitir a los alumnos es  que vos si sos fiel a tus convicciones, si vos sos una persona que realmente sabe lo que está haciendo, entiende sus gustos, puede cuestionarse sus deseos, puede cuestionar lo que está haciendo, puede ser crítico con uno mismo, no vas a encontrar una inseguridad sino que vas a encontrar seguridad. Si vos sos capaz de cuestionarte, sos capaz de perfeccionar, de decir “hay algo que no estoy haciendo bien”, podés empezar a pensar alternativas para llevar su imaginación, tu creatividad más allá de lo que te venían diciendo desde que empezaste a estudiar. Yo por eso dejé la academia. Estudiaba en el IUNA, llegó un punto en el que dije que “no, yo no puedo seguir esta clase” pero no porque yo sea malo en lo que estoy haciendo sino porque no es lo que yo quiero. Llegó un punto en el que decía “¿por qué tiene que estar esta persona poniéndome una nota? Es algo artístico, es una expresión artística, ¿por qué tiene que venir alguien a ponerme una nota en lo que yo estoy haciendo? ¿Qué tan importante es esta persona para decirme lo que tengo que hacer y lo que no tengo que hacer? ¿Por qué? ¿Es una jerarquía?” La academia para mí terminó siendo lo mismo que una empresa, lo mismo que un trabajo, lo mismo que un partido político. Jerarquía, poder. Que la persona que está ahí, por tener un título, tiene más poder que vos. Entonces eso me parece que en lo artístico no va y que no sea algo que te beneficie el día de mañana para poder crear y hacer algo culturalmente, devolver algo a la cultura. Cuando yo hablo de devolver, no hablo de hacer una devolución que te hace un maestro y te pone una nota. Para mí hacer una devolución es romper con algo, para hacer una devolución es dejar una bomba molotov en un lugar. Eso es hacer una devolución porque al principio es como la tecnología: te comprás un celular nuevo, al principio te cuesta y hasta te da rechazo. “Ay, no. Esto es re difícil. No lo quiero hacer”. Pero cuando lo entedés decís “bueno, capaz esto me puede dar herramientas para poder expandirme a otro nivel y superar”. Creo que la danza es superarse todo el tiempo, superar tus límites todo el tiempo. Tanto físicos, tanto mentales, tanto operativos. Cuando vos empezás a pensarlo lo como superación, atravesado por la técnica porque nos da herramientas para poder decir “como puedo construir esto, puede generar tal cosa y tengo una base para poder criticar y armarlo de otra manera”. Da motivación y pie para hacer otras cosas, eso me parece genial. La danza me ayudó mucho a entender la performance. No digo que sea necesario saber danza o ser maestro de danza para poder performar pero a mí me dio herramientas técnicas: poder caminar en zapatos, poder girar las veces que yo quiera poder girar mientras muevo mi cabeza alocadamente sin marearme y poder transmitir una sensación alocada sin caerme y romperme tres dientes. Eso es lo que me dio la danza. Aun así, a pesar de que doy clases y enseño lo técnico, lo hago por una cuestión de que acá en Río Grande siento es necesario lo técnico para no lastimarse el cuerpo. Mientras más noción tengamos de bio-mecánica, de cómo manejar nuestro cuerpo, menos daño nos vamos a hacer y quizás podamos durar un poquito más. Conozco gente que estuvo lesionada haciendo yoga. El yoga viene de una filosofía, es algo que es orgánico, espiritual. Lesionarse en yoga es porque tuviste a alguien que te estuvo exigiendo que llegues a tal postura, que llegues a un límite que capaz no es el tuyo, capaz no es el límite que vos tenías que llegar y no por una consciencia ni siquiera corporal. Tenés que tener una consciencia corporal para no lastimarte, para conocer tus límites. Si no conocés tu cuerpo, no vas a conocer tus límites. Es como tus deseos: ¿cómo podés sentirte una persona plena si no tenés tus deseos y no los podés llevar a cabo?  Hay que cuestionarse tus deseos como cuestionarse la manera de hacer las cosas. Yo creo que la técnica y la danza son una manera de poder dar conocimiento corporal. Creo que todo es técnico. Para caminar tenemos una técnica, para correr hay una técnica que a nosotros nos permite sobrevivir, permite manejarnos en la vida. Para defendernos tenemos una técnica, para caminar con taco aguja, para pararnos, para agacharnos. Todas las técnicas fueron sociales y nosotros somos personas atravesadas por la sociedad. Somos personas atravesadas por una técnica. Eso es una cosa. Otra cosa es ser un militante de la academia. Una cosa es entender la técnica y poder abrazarla y superarla, y otra cosa es defender la técnica y ser una persona negada y que censure a las personas que no militen. Una cosa es trasmitir y otra cosa es juzgar. Yo creo que no tiene nada que ver juzgar con transmitir.

¿Qué es “Divine La Queer”?

“Divine La Queer” es una fiesta que venimos pensando con mi amiga desde hace mucho tiempo. Desde que mi amiga supo que iba a abrir un bar, me dijo “tenemos que hacer una fiesta gay”. Yo le dije “¡hagamos una fiesta marica!”, ese fue mi retruque. ¿Por qué no una fiesta gay? Por lo que te expliqué que para mí me parece gay. Para mí, “gay” no me parece una palabra que identifique a la cultura que ya está inserta. Yo creo que todas las personas podemos ser no heterosexuales. La Fiesta “Divine La Queer” es para visibilizar que existe esa gente. La gente ya existe, ya existen gays, bisexuales, tortas, pansexuales –como yo-, chicas trans, chicos trans. Ya existe en la sociedad, sólo que no se muestra. Río Grande es una ciudad que no le gusta mostrar, es una sociedad que se siente susceptiva al prejuicio de otras personas, al qué dirán. Justamente la fiesta “Divine” es para visibilizar y decir “¿quieren hablar? Hablen de mí. ¿Necesitan hablar de mí? Bueno, háganlo. Yo eso de acuerdo con lo que soy, estoy conforme con lo que soy”. Habla de la diversidad, todas las personas son diversas. Entonces, abrazar esa diversidad, sentirse conforme con lo que somos, visibilizarlo y dejar de tener miedo a demostrar. Dejar de estar pendiente a lo que dirán las otras personas y para mí esa es una manera de poder empoderarse, de poder retrucarle al machismo y retrucarle a la sociedad que te dice todo el tiempo a modo de burla y a modo de prejuicio, a tratarte de menos, a ponerte en un plan inferior, y decirle “no me vas a poner en ningún plano inferior porque yo sé muy bien lo que soy… Yo no soy vos. Tengo muy claro lo que sos y vos nos nadie para decirme lo que tengo que hacer y lo que no tengo que hacer. Y tu burla la escribo en un cuadernito de las cosas que no me interesan, las guardo en un cajón y lo prendo fuego”. Yo creo que “Divine La Queer” es eso, poder demostrar que uno es como es y poder expresarse como querés ser, nada más. Esta fecha es la cuarta edición de “La Divine”. La primera fue  muy buena, la segunda también, la tercera tuvo pequeños problemas, inconvenientes en el medio. Yo creo que esta cuarta va a ser muy buena, vamos a traer a Leo García, que es un referente del pop marica argentino y creo que va a tener más convocatoria. A mí no me interesa la plata, claramente no es algo que lo haga en beneficio de un emprendimiento sino que lo veo como un lugar en el que se puede compartir para la gente que tiene ganas de tener un lugar así porque de esa manera va a poder sentirse identificada con un lugar. A mí me pasaba, cuando yo estaba acá, no había fiesta gay y me sentía como en un lugar en el que jamás iba a pasar, y que hoy pase en Río Grande me hace querer un poco más la ciudad, me hace querer un poco más la cultura. Me hace sentir un poco más en mi hogar. Quiero que la gente se sienta cómoda en un lugar y que sienta que hay un espacio, al menos uno en el cual te podés sentir “piola”. Homosexuales, pansexuales, bisexuales, travestis, trans, que todo el mundo se sienta “piola”. Eso es lo importante del drag, un espacio en el que todo el mundo se pueda sentir bien, todo el mundo pueda sentirse parte y sin prejuicios sobretodo. Sin machismo, sobretodo.

¿Qué le dirías a alguien que quiere empezar a hacer drag?

Primero, entender lo que es el drag. Entender desde qué lado lo querés hacer. Segundo, buscar tus referentes en la historia –que hay muchos-. Una persona que quiere hacer drag, ya sabe a dónde se quiere orientar, ya sabe más o menos qué cosas le gustan, qué música escucha, qué cantante le interesa más que otro, qué actitudes les parecen más favorables en el momento en que se va a expresar. Una persona que quiere empezar a hacer drag tiene que tener bien en claro que puede hacer lo que quiera ese personaje. No como un alter ego, es un personaje que va a identificar a otro, que no tiene por qué ser ni masculino ni femenino: es otro. Entonces hay que pensar ¿cómo se movería este drag?, ¿qué haría?, ¿cómo caminaría?, ¿cómo hablaría?, ¿de qué manera miraría?, ¿sería una drag?... Claramente tímida no, porque para ser drag hay que tener… Podés jugar a ser tímida pero generalmente no sos tímida, sos una persona que se está mostrando. Una persona que quiere empezar a hacer drag tiene que entender para qué lado ir. Al menos para empezar, después podés ir mutando. Yo, por ejemplo, en un principio no sabía maquillarme, me maquillo igual viendo tutoriales. No fue un impedimento para mí. Podés no tener zapatos de taco y hacer drag igual. Podés no tener peluca y ser una drag pelada. No hay excusas para hacer drag, lo que sí es importante tener la convicción y tener bien en claro a dónde vas a inventar tu drag, hasta qué punto querés llegar. No es necesario que sea siempre lo mismo, puede variar. Puedo hacer hoy un drag de Lolita, puedo hacer un drag de Marilyn Monroe, pasado mañana puede ser un drag súper gótico. No hay una estructura de drag pero sí tenés que tener en claro cuál va a ser tu identidad de drag. ¿Cómo se va a mover tu drag? ¿Qué es lo que va a caracterizar? Las características del drag. Tenerlas en claro para poder tener una base y decir “bueno, empiezo desde acá”.


 

Comentarios

Relacionadas

TIERRA DEL FUEGO CELEBRÓ TODA SU DIVERSIDAD Y RIQUEZA

En el marco de “La  Noche de las Casas de Provincia”, la Casa de Tierra del Fuego en Buenos Aires abrió sus puertas para recibir y compartir, un programa de actividades artísticas, recreativas y educativas que resaltaron lo mejor de nuestra provincia.

Ampliar

HOMENAJE A ASTOR PIAZZOLLA

El viernes 7 de diciembre a las 23hs finalizó el GRAN Homenaje a Astor Piazzolla.

Ampliar

NOCHES "FRANCO-ARGENTINAS"

Este viernes el ministro Jefe de Gabinete, junto al Consejero de la Embajada de Francia, Yann Lorvo presidieron el lanzamiento de las “Noches Franco-Argentinas del Fin del Mundo”.

Ampliar

HIV/SIDA A 35 AÑOS DE LA EPIDEMIA

El laboratorio del Fin del Mundo a cargo del Dr Carlos López convocó para dar una conferencia al reconocido Dr Pedro Cahn, director científico de la Fundación Huésped el 10 de diciembre a las 18 hs en el Salón Lago Yehuin Los Cauquenes.

Ampliar